EL PELIGRO DE LAS ESPIGAS






LAS ESPIGAS O GRAMÍNEAS


Las gramíneas son todas aquellas plantas que generan frutos y semillas en forma de espiga, como el trigo, cebada etc.., pero también un montón de hierbas que crecen en el campo y junto al césped, como pueden ser los pinchos de los cardos, o los "cardamoños" (esas bolitas o espirales con pinchos que crecen en en la hierba).
  





Se caracterizan porque están formadas por una serie de frutos o flores en forma de flecha, o anzuelo, que se desprenden del tallo impulsándose como arpones, y se clavan por la punta de delante, de tal forma que, al ser más anchos en la parte posterior y con formas incisivas, provocan que sea fácil su penetración, pero no su salida. 




En la época que se comprende desde su germinación en primavera, hasta finales de verano, en que se secan, se pegan en todas partes, hasta tal punto en que muchas veces acaban pegadas a nuestras mascotas en lugares de difícil salida, provocando diversas lesiones y heridas que, incluso, pueden llegar a ser bastante graves. 
Cuando una gramínea o espiga, se queda agarrada en el lomo, normalmente no se clava muy profundo, y se desprende al poco tiempo, pero hay otros lugares en donde se alojan estas semillas, que pueden causar muchos problemas. 

Por esto es MUY IMPORTANTE que cada vez que volvamos de nuestros paseos con el perro le revisemos bien para quitarle los posibles pinchos, espigas...etc. que se le hayan podido enganchar al pelo.


Principales problemas al clavarse:


-  En las patitas: Se suelen alojar en los espacios interdigitales y entre las almohadillas. Generan bultos o abscesos (tipo grano), porque al alojarse como cuerpos extraños dentro de la pata de nuestros perros, se produce una reacción de rechazo, con picor, inflamación, que suele terminar, en muchas ocasiones, originando una fístula o boca, por la que sale todo el material invasor e infeccioso (espiga y pus). A veces no se produce la fístula, sino un encapsulamiento, lo cual es más peligroso. Hay que tener un especial cuidado con aquellas razas tipo caniche, Perro de Agua Español y similares, que disponen de membranas interdigitales, puesto que entre las mismas, es más fácil que se produzcan este tipo de alojamientos. 
Síntomas: Veremos que el animal se lame insistentemente las patitas y dedos, así como las almohadillas, que se rasca y a veces cojea al andar.
Tratamiento: Si no podemos sacarla fácilmente porque esté muy penetrada, llevaremos al veterinario, quien, dependiendo del estado del animal y tras su inspección, si determina que los bultos se deben a espigas o gramíneas, procederá a la apertura del absceso, lo drenará, buscará la espiga y la extraerá con pinzas, y después de desinfectar  nos indicará el modo de llevar a cabo su limpieza y nos recetará alguna pomada antibiótica para prevenir la infección. Si el Acceso aún no ha madurado, podrá aplicar agua templada con sal, o nos proporcionará un antibiótico (amoxicilina) para provocar la apertura de la fístula, y drenará con suero la zona. 
*En los casos más graves y menos frecuentes, si la espiga se ha situado cerca de una vena y, si el animal es grande (dogos y similares) o tiene un latido muy potente, puede provocar que la espiga intente entrar en el torrente sanguíneo, con lo cual sería fatal que fuera hacia el corazón. En estos casos habrá que operar, para evitar consecuencias nefastas, puesto que en este “viaje”, además puede provocar graves daños en los tendones y músculos de las patas de nuestros amigos.



-  En los oídos: Con independencia de si tu perro es de oreja caída o de oreja alta, su genética, y más aún entre los perros de caza, los hace ir con la cabeza hacia abajo, olisqueando todo a su paso, lo cual provoca que muchas veces se alojen las espigas en los orificios de las orejas. Afecta más a los animales de oreja gacha y muy peluda (como el Perro de Agua Español). 



Síntomas:  El perro realizará fuertes y persistentes sacudidas de cabeza, ladeo de cabeza hacia el lado de la oreja afectada, y dolor con quejido persistente. 


Tratamiento: En cuanto lo percibamos, intentar extraer la espiga, si bien, como si se introducen en el conducto auditivo, es muy difícil sacarlas y NADA DE HURGAR! ni con pinzas ni con accesorios si no se puede extraer con facilidad y es visible, puesto que podemos provocar que penetre más y produzca otitis agudas y perforaciones de tímpanos, habrá que llevare inmediatamente al veterinario, quien normalmente, le podrá intervenir con anestesia local y con bajo riesgo, tras observarle con un otoscopio.



- En la trufa o nariz: Al igual que en el caso anterior  se produce por la costumbre oledora de nuestras mascotas  y la postura de sus cabezas, que puede provocar la introducción en su fosa nasal por aspiración. 
Síntomas: El perro se mostrará nervioso e irritado, realizará estornudos fuertes y seguidos tratando de expulsarla, e incluso puede sangrarle la nariz. También suele restregar el hocico contra el suelo y frotárselo con sus patas. 
Tratamiento: Si no consigue expulsarla naturalmente con los estornudos, lo más probable es que se le quede alojada en los cornetes nasales. Si se aprecia a simple vista y hay fácil acceso, se tratará de extraer la misma, con una pinza o similar, si no se pudiera, y como en el caso anterior, habrá que llevare inmediatamente al veterinario, quien normalmente, le podrá intervenir con anestesia local y con bajo riesgo.

- En los ojos: Debido a la postura de cabeza gacha, pueden alojarse las espigas en los ojos y entre los párpados (incluso en el tercero interior), siendo bastante graves, estos casos puesto que normalmente es difícil localizar las espigas en estos casos, puesto que suelen alojarse detrás de los párpados y provocan desgarros úlceras y lesiones en la córnea. 
Síntomas: El ojo se inflama rápidamente y se produce una dificultad en la apertura del párpado del mismo, abultándose considerablemente. Cerrará el ojo fuertemente, le lagrimeará y puede echar una “legaña” espesa y verdosa. 
Tratamiento: Hay que actuar llevándole rápido al veterinario, ya que el roce constante puede afectar con facilidad a la vista del animal, y porque es bastante dificultosa la identificación de su ubicación. El veterinario puede intervenir con anestesia local mediante colirio, y una vez extraída la espiga, será necesario que, conforme a los daños, dictamine un tratamiento, que habitualmente conllevará el que tengamos unos días a nuestros perros con pantalla.
espiga alojada en el ojo

- En las Axilas: Es similar a cuando las espigas se introducen entre los  dedos de las patas, y es bastante habital, la espiga se pega al pelo del animal, posteriormente se clava bajo la axila y acaba provocando un bulto o grano (absceso). 
Síntomas: El animal se quejará, se intentará lamer la zona y se apreciará exteriormente un bulto. 
Tratamiento: Puede aplicarse lo mismo, que al caso en que las espigas se clavan en las patas.
absceso provocado por espiga (puede suceder en cualquier zona de su cuerpo)

- En los genitales (prepucio de los machos sobre todo y en la vulva de las hembritas):   Más frecuente en los machos que en las hembras. En las hembras, como penetra hacia la vagina, suele salir mediante fístula inguinal o fístula en el perineo. En los machos, la espiga se introduce por el prepucio y sale mediante absceso y fístula por la base del pene, o en ocasiones cercano a la zona testicular e inguinal. 
Síntomas: El animal tratará de lamerse la parte afectada con persistencia. Si no se aprecia en el momento pudiéndose extraer, acabará produciéndose un absceso y la posterior fístula. En los machos los abscesos, suelen conllevar rastros de sangre. 
Tratamiento: Similar a los casos anteriores con abscesos.


---------------------------------------------------------------------------------------


Esperemos que no tengáis que vivir esto, ya que es muy desagradable, pero es importante que sepamos ante qué cosas se exponen nuestras mascotas.


Muaaaks, besotes!

Entradas populares de este blog

MANTENIMIENTO BÁSICO DEL PELO

LA PELU EN CASA : MÁQUINAS Y CUCHILLAS

ELIMINAR SUBPELO

CÓMO QUITAR GARRAPATAS

LA PELU EN CASA: EL CORTE DE PELO DEL PDAE

AUTO-MEDICACIÓN EN PERROS